19.6.10

Forma y fondo

En esta familia, la crianza es tradicional. Claro, "diferente", pero tradicional.
"Las cosas son como son" (ergo, no de otra forma), "tú ya sabes qués es lo que tienes que hacer", "así no funciona esto", "está (muy) bien" contra "está (muy) mal", larguísimo etc. de las convenciones y las estructuras.
De hecho, se establece cierta causalidad, que incluso tiene componentes religiosos: si haces esto, que está bien, te irá bien- si haces esto, que no está bien, por una relación de oposición con lo agradable, te irá mal. Sin condenar a la acción per se, la consecuencia proviene de la consideración de la acción en el contexto determinado (o tal vez no).
Más que una queja, pretendo esbozar una descripción y tal vez me equivoque.

Haces algo positivo, te cuidas de empañarlo con algo negativo y, entonces, por la causalidad directa que establecieron en tu imaginario, esperas que la consecuencia sea positiva y/o agradable. Luego creces y aprehendes la realidad de otra forma, con recovecos y contradicciones. Lo inviable del modelo previo corresponde a cierto desarreglo: los tipos ideales encuentran un suelo inestable y accidentado en la realidad, necesitan de la experiencia para adecuarse y llenar esos vacíos.

Entonces, bueno, experimentamos, nos llenamos de un historial de experiencias pensando que, de esta forma, lograremos tener cierta certeza respecto a la acción y el desenlace. Pero las variables antecedentes e intervinientes existen por un motivo.

La forma que le damos a la expectativa y la experiencia de acuerdo a nuestro interés, en tanto es necesaria y no tiene mayores atribuciones, constituye una base para la (comprensión de la) acción. El fondo, en cambio, escapa a la estructura y acapara atribuciones de todo tipo, contenidos usualmente inesperados, que enriquecen o dificultan nuestra comprensión posterior de lo que está ocurriendo.
Forma y fondo difícilmente coinciden. Algunas veces resulta agradable (otras, no tanto); sin embargo, tratándose de una cadena de acciones, lo relevante deja de ser la acción originaria en sí, esta se articula con una cadena de repercusiones significantes que logra generar en el camino (en términos de forma) y los diferentes contenidos que vayan determinando a la experiencia (en términos de fondo). La importancia final reside en los efectos que genera todo esto en la conciencia de las personas, en su ánimo y en sus expectativas para la siguiente acción: incluirán a los componentes actuales o no? con qué fin? y con qué fin creemos que podemos modificar de forma alguna el devenir de las situaciones si estas implican complejas personalidades en la interacción?
No lo sé.

Y no, no pretendo hacer una pobre aproximación a la dialéctica hegeliana.


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