Preguntarse repetidas veces cada cosa no cambia el pasado, difícilmente afecta el presente y sólo con tomar en cuenta las determinaciones que surjan se logra conciliar de cierto modo lo que se piensa con lo que ocurrirá en el futuro- es natural ser inconsecuente, es (creo) mejor ser consecuente. Ello, apelando a sentidos vagos; en realidad, supongo que ser consecuente o no depende de un pensamiento o lineamiento previo, si este no aparece como respaldo de una acción, no hay inconsecuencia a falta de una determinación previa. Simplemente se trata de una falta de diligencia, que incluso depende de la perspectiva aplicada.
Tantas veces dejamos que temas vacíos nos quiten el sueño; insulsos, pues no tienen ese fuego ni logran hacer que nos hierva la sangre- y aún así nos las arreglamos para que estén todo el día (y la noche) alimentándose del genocidio neuronal. Algunas veces es mejor decir que son así, vacíos, para sentirnos mejor con nosotros mismos. Muchas veces sería mejor decir todo lo que pensamos o sentimos, tal vez más ordenado o más claro, pero decirlo. Tantas, algunas, muchas veces.Sentirse escuchado.
Doblar papeles sin saber a dónde vamos, preguntarse por qué definir el camino, preguntarse cómo etiquetar la estación actual. Cantaría cien veces si eso pudiera darme paz, pero no funciona así.
Y si bien no hay guerra, aunque yo no sepa nada de la guerra y creas de forma ilusa que todo vino en bandeja para mi, sé que hay un hoyo y que estoy tropezando, de forma que sigo sin caer pero a la vez, no puedo andar. La guerra es muy larga para vidas tan cortas, no es un evento cualquiera.
La ley del hielo, a diferencia de la guerra, es una forma solapada de sanar heridas personales (internas) y, en ciertos casos o tal vez de una forma igualmente "discreta", de crear una necesidad en el otro, esperando que al extrañar a la persona voluntariamente ausente se entre en conciencia del error cometido o al menos se cumpla una forma de penitencia. En otros casos se ve como la simple necesidad de apartarse por no tolerar la presencia de otros. En otra serie de casos, no sé cómo describirla.
"Hacia dónde voy?", "en dónde estoy?", "por qué me pregunto estas cosas?", "para qué?"... verdad?
Y las mentiras que nos sirven para tener paz temporal y tejer un poco aunque sea verano. Y la indiferencia que nos sirve para evitar embarrarnos con algo que escogemos o para evitar explicaciones posteriores.
Endivias, alubias.
"injusticia", me hablas de lo que te apena ver en mi y de eso podríamos vivir porque eso hacemos, yo te hablo de ti, tú me hablas de mi. Del cansancio de justificar, de (tener que) comprender, de necesitar, de quejarse.
are you willing to walk the extra mile?


3 quejas:
siempre tocás temas que me atañen, me llama demasiado la atención.
Tocas muy buenos temas.
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