3.4.11

cuántos cuentos

La princesa Denid, cuento tibetano narrado por F. V., el (segundo) mejor bretón que he conocido.
Cuando la infelicidad llega a un alma, cuando no hay cura aparente para la tristeza, llega el cambio.

"Qué difícil, qué difícil debe ser para un padre ver que su hija no está feliz.
El rey del Tibet tenía una hija, la princesa Denid. Ella era bella como la luz del día, tenía 20 años, pero... nunca había sonreído, nunca había reído, nunca había hablado. Y su padre se lamentaba preguntándose qué podía hacer para darle el gusto de la vida, pero no encontraba respuesta.
Sin embargo, un día, como él era rey, tomó una gran decisión, mandó quinientos caballeros vestidos de rojo sobre quinientos caballos negros a recorrer todo el país con esta noticia: que aquel que pueda hacerle decir una apalabra feliz a la princesa Denid, se casará con ella.
Uff, así que la noticia fue corriendo por todos lados y vinieron primero los príncipes, la gente de mucho poder, la gente de mucha plata a tratar de hacer hablar a la princesa Denid, a tratar de casarse con ella, tratando de sacarle una palabra feliz, un "oh!", un "ah!", un "ay, qué inteligente eres!". El primero venía con su poemita de amor, el segundo con su musiquita de amor, el tercero con su concierto de rock, el cuarto con su circo extraordinario, el quinto con su cd de Julio Iglesias (a veces funciona...). Pero la princesa Denid escuchaba un pretendiente tras otro, bostezaba y regresaba a su cuarto.
Durante ese tiempo, la noticia seguía corriendo por todos lados, hasta llegar a un valle profundo, un valle bien escondido, un valle de campesinos, hasta llegar a los oídos de un pastor: un joven, un muchacho, oh, un muchacho muy pobre... digamos que había sido víctima de la reestructuración económica del FMI, sí... Entonces, en cristiano, como no tenía chamba, se dijo "Bueno, voy a tratar de hacer hablar a la princesa Denid, oh, no tengo mucha esperanza... Total, ella debe ser muda, pero me dará un buen paseo y visitaré el castillo". Así que se fue, se fue, tranquilo, se fue, el alma ligera, se fue, sin esperanza y en el camino se encontró con una abuelita, una abuelita muy muy muy vieja, como una vieja manzana, toda arrugada. Y la abuelita le preguntó:

- A dónde vas muchachito?
- Oh, voy a tratar de hacer hablar a la princesa Denid en el castillo del rey, pero no tengo mucha esperanza; total, ella debe ser muda
- Muda, la princesa Denid? ooh, muchacho, tú dices cualquier cosa. Al contrario, tiene el don de la elocuencia, lo que pasa es que le recuerda a su pasado. Nah! escucha esta historia".

Y la abuelita le contó la historia de la princesa Denid al muchacho.

-La primera vez que la princesa Denid vino a la vida fue en el cuerpo de una tigresa y tenía a su marido, tenían hijos, eran muy felices... pero llegaron los cazadores y los mataron a todos... así fue, así fue. La segunda vez que la princesa Denid vino a la vida fue en el cuerpo de una codorniz y tenía a su marido, tenían un nido en el campo con huevitos a punto de abrirse, oh, eran muy felices! Pero los campesinos querían sembrar, quemaron el campo, todos se murieron en las llamas... así fue, así fue. La tercera vez que la princesa Denid vino a la vida fue en el cuerpo de una alondra, y tenía a su marido, tenían un nido en un árbol con huevitos a punto de abrirse, pero llegaron los niños del colegio, destrozaron el nido, agarraron a los pájaros y los mataron a todos... así fue, así fue.
Y la cuarta vez que la princesa Denid vino a la vida fue en el cuerpo de esa princesa, pero ya no quiere saber nada con los hombres... por eso no habla, por eso no habla.

Mientras el muchacho escuchaba esa historia., soñaba, cerraba los ojos y veía viejos recuerdos, manos de niños, pájaros, llamas, tigres. Estaba soñando cuando de pronto, despertó, quiso agradecer a la abuela pero... ya se había. Entonces siguió su camino hacia el castillo pero esta vez, muy pensativo.

"Paso atrás, tras, paso atrás, recordando el camino que me separa de mí. Paso atrás, tras, paso atrás recordando el camino que me separa de ti..."

Las puertas del castillo se abrieron. El muchacho entró, visitó todo, estaba feliz y después el mayordomo, a pesar de que el muchacho estaba muy sucio, lo condujo hacia el departamento de la princesa Denid porque era orden del rey, cualquiera podía probar su suerte. Él entró, la vio... la reconoció. Ella, oh, ella estaba bordando, sentada en una silla, ni siquiera levantó la mirada para mirarlo. El se acercó y dijo:

- Oh princesa, tú, que ni siquiera quieres mirarme, escucha mi historia por favor... La primera vez que vine a la vida fue en el cuerpo de una tigresa y tenía mi esposa, teníamos hijos, éramos muy felices... pero llegaron los cazadores y nos mataron a todos... así fue, así fue. La segunda vez que vine a la vida fue en el cuerpo de una codorniz y tenía a mi esposa, teníamos un nido en el campo con huevitos a punto de abrirse, oh, éramos muy felices! Pero los campesinos querían sembrar, quemaron el campo, nos morimos en las llamas... así fue. La tercera vez que vine a la vida fue en el cuerpo de una alondra y tenía a mi esposa, teníamos un nido en un árbol con huevitos a punto de abrirse, pero llegaron los niños del colegio, destrozaron el nido, nos agarraron a ambos y nos mataron... así fue, así fue.
Y la cuarta vez que vine a la vida fue en el cuerpo de ese muchacho que tú ni siquiera quieres mirar, pero yo, a diferencia tuya, en ese cuerpo de hombre, he decidido ser feliz!

La princesa levantó la mirada, secó una lágrima, agarró la mano del muchacho y dijo:

-Te estaba esperando.

Luego, lo condujo hacia el baño para hacerlo tomar un baño en la tina porque estaba muy sucio por el viaje. Después, entraron en el cuarto, cerraron la puerta y se echaron a volar."


24.12.10

siglo veinte, cambalache, problemático y febril

solemos perder la frecuencia tras el boom. Felizmente mi compromiso con este blog es particular y personal.


aaah (i) look at all the lonely people


al prender un vela encuentras que por tramos el fuego se vuelve más agresivo y consume con más furia lo que queda del preciso motivo de su forma de existir, así como el entorno
Canción lenta, poco interesante prestar atención a la letra ahora.

Cena navideña, alguien tiene que prepararla, todos lo hacemos y cada año varía un poco la lista pero es una tradición, les hace bien y, últimamente, a mi también. Por qué tanto perderse? tanto buscarse sin encontrarse? me encierran los muros de todas partes (barcelona..)

En llamas me acosté, otro crimen quedará sin resolver.

Resoluciones, decisiones (cada día), el foco no ilumina tanto y es que tal vez bajo tu capa de convicción no queda nada de energía, aunque no haya sido tanto, aunque temporalmente haya terminado, aunque sea simple en comparación con otras cosas; lo fue, no lo hizo, no lo es y adiós energía. Claro, sólo para algunas cosas. Lo que tiene décadas en la cotidianidad seguirá funcionando, puedes andar con una llanta ponchada. El tsunami llegó hasta aquí, lo vi venir. No me voy, me quedo aquí. Volaree ohoh.

you better find somebody to love

today i know what i want to do but i don't know what for

21.8.10

muy democrática para ser tirana conmigo misma?

14.8.10

oh genial, se perdió todo lo que había escrito.

23.7.10

golden slumbers

el 2010, de marzo a julio, ha sido ridículo



entre la ropa, el humo, el concreto y las rejas vi un rayo de sol que me dejo ciega por un segundo
malabares con fechas, prioridades inciertas, casos

dale, di todo lo que piensas, es mas facil si solo lo dices y luego vemos quien escucha, te conozco y no se quien eres, es mas facil asi
verdad?

"llega un punto donde en realidad no tengo a donde ir"
sabes a donde llamarla? no.
ya decidimos? no se.


y es tan tarde, algunos dias pasan tan rapido, felizmente
tantos planes por concretar- queda tiempo y habra espacio para darles forma, la proxima semana tendre algo de 3 o 4 o 5 (o 6?) dias para eso

26.6.10

naïveté

hier,
aujourd'hui et,
peut-ètre,
demain.

25.6.10

Siempre me ha asombrado de forma especial el lenguaje, la apropiación, la expresión, los contenidos subyacentes y todo lo relativo- tal vez lo central para mi sea la escritura. El hecho de que una persona pueda percibir las cosas, almacenarlas, articularlas; entendiendo todo o siendo capaz de expresarlo por un lenguaje, que a la vez se plasma en determinados símbolos, que finalmente tienen una firma particular pero que simultáneamente tienen representaciones universales.. definitivamente es curioso.
A veces estoy atacando a mi cuaderno en alguna clase (porque me he convertido en un monstruo de los apuntes) y la velocidad de la clase me lleva a escribir con una letra no tan bonita -aunque mi conciencia escolar me obligue a usar trazos redondos- y mi concentración se corta cuando, mientras la mano sigue escribiendo, mi vista se detiene en una letra o palabra y se rehúsa a mirar otras.
Son símbolos, finalmente son dibujos.. y pueden decir tanto.
Estoy segura de que un lingüista tendría mucho que decir al respecto, pero yo no.







Estamos grandes, estamos todos viejos y a la vez extremadamente jóvenes. Una persona de 90 años segura y posiblemente ve los 20 años como una edad lejana y tal vez bonita, depende del caso. Una persona de 20, específicamente la que escribe, se niega a decir que está en una edad en la que todo sale mal y es feliz, pero a la vez no y (...) porque todo eso confirmaría que sigue en la adolescencia, que carece de esencia, que se complica por todo y que en unos 40 años será diferente- de ser verdad lo primero, solo diré que en todo caso, creo que en 40 años será igual y que la experiencia sólo me daría formas de voltear los argumentos o de fingir que las situaciones no me afectan positiva o negativamente de la misma forma. En otras palabras, creo que si ahora, de vez en cuando, tengo episodios de no saber qué hacer o de estar extremadamente feliz, en unas cuantas décadas (si las vivo), podré pasar por los mismos efectos solo que sabré "contenerme" un poco porqué estaré décadas más socializada que ahora. En una tercera formulación, de grande tal vez disimule más porque sería lo "adecuado" para la edad y las prioridades, además estaría un poco más acostumbrada.






si te pido algo (normal, nada descabellado), serás capaz de considerarlo sólo porque yo lo pido o ese es un desenlace irreal que me vendió la televisión prematuramente? y después vamos a ver faroles.





Estoy un poco lejos de ti, son 1000 km y aún no te visito. No sé si me extrañes, asumo que en caso de poder, lo harías. No sé qué habrá pasado contigo y aunque mucho teóricos pretendan sustentar la respuesta perfecta para eso, no quiero saber nada de ellos en este momento. Solo sabemos que te fuiste y que muchas flores acompañaron al envase, que con él también se quedó una tarjeta de despedida, con un pequeño párrafo que no basta para decirte todo lo que siempre voy a sentir. Papá aún piensa en ti, estoy segura, la abuela también y es raro explicarle que su esposo no está y que no tiene que despertarlo para salir a comer. Es raro jugar carioca sin que grites "mono", porque pasó pocas veces pero fueron buenas. Es raro jugar damas chinas sin asegurarme de que te toque un color que resalte para que no te confundas. Es peor no verte calentando las manos donde cae el sol o donde estuvo el plato con sopa. Es raro entender que si siempre estuviste a 1000 km y no nos veíamos, ahora queda algo de ti a la misma distancia pero ya no sirve de nada saberlo.






asesinarás a la ilusión?

20.6.10

itunes playlist

Soir de fete, Gotan Project
Bang bang, Nancy Sinatra
Always, Frank Sinatra
Valerie, Amy Winehouse
Promesas sobre el bidet, Charly García

Otro jueves cobarde, Joaquín Sabina y Los Caballeros de la Quema

You make me real, The Doors


Sonidos de Big Two
del Mundial (43' Ita 1 -Nze 1)
de Mamá viendo el Mundial

19.6.10

Forma y fondo

En esta familia, la crianza es tradicional. Claro, "diferente", pero tradicional.
"Las cosas son como son" (ergo, no de otra forma), "tú ya sabes qués es lo que tienes que hacer", "así no funciona esto", "está (muy) bien" contra "está (muy) mal", larguísimo etc. de las convenciones y las estructuras.
De hecho, se establece cierta causalidad, que incluso tiene componentes religiosos: si haces esto, que está bien, te irá bien- si haces esto, que no está bien, por una relación de oposición con lo agradable, te irá mal. Sin condenar a la acción per se, la consecuencia proviene de la consideración de la acción en el contexto determinado (o tal vez no).
Más que una queja, pretendo esbozar una descripción y tal vez me equivoque.

Haces algo positivo, te cuidas de empañarlo con algo negativo y, entonces, por la causalidad directa que establecieron en tu imaginario, esperas que la consecuencia sea positiva y/o agradable. Luego creces y aprehendes la realidad de otra forma, con recovecos y contradicciones. Lo inviable del modelo previo corresponde a cierto desarreglo: los tipos ideales encuentran un suelo inestable y accidentado en la realidad, necesitan de la experiencia para adecuarse y llenar esos vacíos.

Entonces, bueno, experimentamos, nos llenamos de un historial de experiencias pensando que, de esta forma, lograremos tener cierta certeza respecto a la acción y el desenlace. Pero las variables antecedentes e intervinientes existen por un motivo.

La forma que le damos a la expectativa y la experiencia de acuerdo a nuestro interés, en tanto es necesaria y no tiene mayores atribuciones, constituye una base para la (comprensión de la) acción. El fondo, en cambio, escapa a la estructura y acapara atribuciones de todo tipo, contenidos usualmente inesperados, que enriquecen o dificultan nuestra comprensión posterior de lo que está ocurriendo.
Forma y fondo difícilmente coinciden. Algunas veces resulta agradable (otras, no tanto); sin embargo, tratándose de una cadena de acciones, lo relevante deja de ser la acción originaria en sí, esta se articula con una cadena de repercusiones significantes que logra generar en el camino (en términos de forma) y los diferentes contenidos que vayan determinando a la experiencia (en términos de fondo). La importancia final reside en los efectos que genera todo esto en la conciencia de las personas, en su ánimo y en sus expectativas para la siguiente acción: incluirán a los componentes actuales o no? con qué fin? y con qué fin creemos que podemos modificar de forma alguna el devenir de las situaciones si estas implican complejas personalidades en la interacción?
No lo sé.

Y no, no pretendo hacer una pobre aproximación a la dialéctica hegeliana.


6.6.10

Varius multiplex multiformis

Asumimos que los sábados son la gran patada al hígado, casi obligatoria. Pequeña masa blanda que vive atormentada por las diferentes costumbres individuales, que se traducen en sustancias de todo tipo.

En esta casa, los domingos toman ese papel de día contra el hígado. De hecho, el sábado fue bueno. Incluso dormí bien, la primera mitad de la noche. Con la segunda, menos madrugada y más mañana, comenzó mi domingo . Bilis y grasa, en exceso.
Luego, a procrastinar (para ponerme kitsch).

Y es como una serie, tiene temporadas.

2.5.10

ruido

Stanza liniers, hotel aemilia, bologna, italia. Quiero ir.


can you tell a green field from a cold steal rail? a smile from veil? do you think you can tell? did they get you to trade your heroes for ghosts?

Remember me, special dreams. Just 19 and sucker's dream, i guess i thought you had the flavour. just 19 and dream obscene, with six months off for bad behaviour.

No surprises. High and dry.

hablarle de tu
y de ti
y que me aconsejara.

estoy lejos, bastante lejos de los límites "óptimos", puedo ver con claridad el grueso fondo de vidrio en el que he dormido por unas 100 horas. Sonó el reloj de cocina y ahora tengo que voltear todo, antes de que comience a quemarse. En unos minutos, los premios de las niñas que llevan un lazo rojo en el cabello serán puestos en la vitrina. Entonces, las hojas que llevo en la manos volarán y me alejaré de la vitrina sin mayor atención.
Esto se llama miedo y/o negación, no necesitas tanto tacto para notarlo. Curioso que siendo la sangre lo único que compartimos, te esmeres tanto en hacer que la mía hierva.

22.2.10

raw fish

superyo patea al ello, pasando por alto al yo.
(prudencia golpea al ego)

y es que en casa es donde puedes sentirte más pequeño, solitario y defectuoso- o necesitado de descanso.

el pensamiento parece un orgasmo de agua y sal, mar adentro, que tristemente se traduce en la tímida espuma que humedece la arena en la orilla, finalmente perdida en la porosa superficie


perdón por las quejas, solamente odié que no me pidan perdón y sé que eso es egocéntrico.

12.2.10

El peatón (the pedestrian) - Ray Bradbury

Entrar en aquel silencio que era la ciudad a las ocho de una brumosa noche de noviembre, pisar la acera de cemento y las grietas alquitranadas, y caminar, con las manos en los bolsillos, a través de los silencios, nada le gustaba más al señor Leonard Mead. Se detenía en una bocacalle, y miraba a lo largo de las avenidas iluminadas por la Luna, en las cuatro direcciones, decidiendo qué camino tomar. Pero realmente no importaba, pues estaba solo en aquel mundo del año 2052, o era como si estuviese solo. Y una vez que se decidía, caminaba otra vez, lanzando ante él formas de aire frío, como humo de cigarro.

A veces caminaba durante horas y kilómetros y volvía a su casa a medianoche. Y pasaba ante casas de ventanas oscuras y parecía como si pasease por un cementerio; sólo unos débiles resplandores de luz de luciérnaga brillaban a veces tras las ventanas. Unos repentinos fantasmas grises parecían manifestarse en las paredes interiores de un cuarto, donde aún no habían cerrado las cortinas a la noche. O se oían unos murmullos y susurros en un edificio sepulcral donde aún no habían cerrado una ventana.

El señor Leonard Mead se detenía, estiraba la cabeza, escuchaba, miraba, y seguía caminando, sin que sus pisadas resonaran en la acera. Durante un tiempo había pensado ponerse unos botines para pasear de noche, pues entonces los perros, en intermitentes jaurías, acompañarían su paseo con ladridos al oír el ruido de los tacos, y se encenderían luces y aparecerían caras, y toda una calle se sobresaltaría ante el paso de la solitaria figura, él mismo, en las primeras horas de una noche de noviembre.

En esta noche particular, el señor Mead inició su paseo caminando hacia el oeste, hacia el mar oculto. Había una agradable escarcha cristalina en el aire, que le lastimaba la nariz, y sus pulmones eran como un árbol de Navidad. Podía sentir la luz fría que entraba y salía, y todas las ramas cubiertas de nieve invisible. El señor Mead escuchaba satisfecho el débil susurro de sus zapatos blandos en las hojas otoñales, y silbaba quedamente una fría canción entre dientes, recogiendo ocasionalmente una hoja al pasar, examinando el esqueleto de su estructura en los raros faroles, oliendo su herrumbrado olor.

-Hola, los de adentro -les murmuraba a todas las casas, de todas las aceras-. ¿Qué hay esta noche en el canal cuatro, el canal siete, el canal nueve? ¿Por dónde corren los cowboys? ¿No viene ya la caballería de los Estados Unidos por aquella loma?

La calle era silenciosa y larga y desierta, y sólo su sombra se movía, como la sombra de un halcón en el campo. Si cerraba los ojos y se quedaba muy quieto, inmóvil, podía imaginarse en el centro de una llanura, un desierto de Arizona, invernal y sin vientos, sin ninguna casa en mil kilómetros a la redonda, sin otra compañía que los cauces secos de los ríos, las calles.

-¿Qué pasa ahora? -les preguntó a las casas, mirando su reloj de pulsera-. Las ocho y media. ¿Hora de una docena de variados crímenes? ¿Un programa de adivinanzas? ¿Una revista política? ¿Un comediante que se cae del escenario?

¿Era un murmullo de risas el que venía desde aquella casa a la luz de la luna? El señor Mead titubeó, y siguió su camino. No se oía nada más. Trastabilló en un saliente de la acera. El cemento desaparecía ya bajo las hierbas y las flores. Luego de diez años de caminatas, de noche y de día, en miles de kilómetros, nunca había encontrado a otra persona que se paseara como él.

Llegó a una parte cubierta de tréboles donde dos carreteras cruzaban la ciudad. Durante el día se sucedían allí tronadoras oleadas de autos, con un gran susurro de insectos. Los coches escarabajos corrían hacia lejanas metas tratando de pasarse unos a otros, exhalando un incienso débil. Pero ahora estas carreteras eran como arroyos en una seca estación, sólo piedras y luz de luna.

Leonard Mead dobló por una calle lateral hacia su casa. Estaba a una manzana de su destino cuando un coche solitario apareció de pronto en una esquina y lanzó sobre él un brillante cono de luz blanca. Leonard Mead se quedó paralizado, casi como una polilla nocturna, atontado por la luz.

Una voz metálica llamó:
-Quieto. ¡Quédese ahí! ¡No se mueva!

Mead se detuvo.
-¡Arriba las manos!
-Pero... -dijo Mead.
-¡Arriba las manos, o dispararemos!

La policía, por supuesto, pero qué cosa rara e increíble; en una ciudad de tres millones de habitantes sólo había un coche de policía. ¿No era así? Un año antes, en 2052, el año de la elección, las fuerzas policiales habían sido reducidas de tres coches a uno. El crimen disminuía cada vez más; no había necesidad de policía, salvo este coche solitario que iba y venía por las calles desiertas.
-¿Su nombre? -dijo el coche de policía con un susurro metálico.

Mead, con la luz del reflector en sus ojos, no podía ver a los hombres.
-Leonard Mead -dijo.
-¡Más alto!
-¡Leonard Mead!
-¿Ocupación o profesión?
-Imagino que ustedes me llamarían un escritor.
-Sin profesión -dijo el coche de policía como si se hablara a sí mismo.

La luz inmovilizaba al señor Mead, como una pieza de museo atravesada por una aguja.
-Sí, puede ser así -dijo.

No escribía desde hacía años. Ya no vendían libros ni revistas. Todo ocurría ahora en casa como tumbas, pensó, continuando sus fantasías. Las tumbas, mal iluminadas por la luz de la televisión, donde la gente estaba como muerta, con una luz multicolor que les rozaba la cara, pero que nunca los tocaba realmente.
-Sin profesión -dijo la voz de fonógrafo, siseando-. ¿Qué estaba haciendo afuera?
-Caminando -dijo Leonard Mead.
-¡Caminando!
-Sólo caminando -dijo Mead simplemente, pero sintiendo un frío en la cara.
-¿Caminando, sólo caminando, caminando?
-Sí, señor.
-¿Caminando hacia dónde? ¿Para qué?
-Caminando para tomar aire. Caminando para ver.
-¡Su dirección!
-Calle Saint James, once, sur.
-¿Hay aire en su casa, tiene usted acondicionador de aire, señor Mead?
-Sí.
-¿Y tiene usted televisor?
-No.
-¿No?

Se oyó un suave crujido que era en sí mismo una acusación.
-¿Es usted casado, señor Mead?
-No.
-No es casado -dijo la voz de la policía detrás del rayo brillante.

La luna estaba alta y brillaba entre las estrellas, y las casas eran grises y silenciosas.
-Nadie me quiere -dijo Leonard Mead con una sonrisa.
-¡No hable si no le preguntan!

Leonard Mead esperó en la noche fría.
-¿Sólo caminando, señor Mead?
-Sí.
-Pero no ha dicho para qué.
-Lo he dicho; para tomar aire, y ver, y caminar simplemente.
-¿Ha hecho esto a menudo?
-Todas las noches durante años.

El coche de policía estaba en el centro de la calle, con su garganta de radio que zumbaba débilmente.
-Bueno, señor Mead -dijo el coche.
-¿Eso es todo? -preguntó Mead cortésmente.
-Sí -dijo la voz-. Acérquese. -Se oyó un suspiro, un chasquido. La portezuela trasera del coche se abrió de par en par-. Entre.
-Un minuto. ¡No he hecho nada!
-Entre.
-¡Protesto!
-Señor Mead...

Mead entró como un hombre que de pronto se sintiera borracho. Cuando pasó junto a la ventanilla delantera del coche, miró adentro. Tal como esperaba, no había nadie en el asiento delantero, nadie en el coche.
-Entre.

Mead se apoyó en la portezuela y miró el asiento trasero, que era un pequeño calabozo, una cárcel en miniatura con barrotes. Olía a antiséptico; olía a demasiado limpio y duro y metálico. No había allí nada blando.
-Si tuviera una esposa que le sirviera de coartada... -dijo la voz de hierro-. Pero...
-¿Hacia dónde me llevan?

El coche titubeó, dejó oir un débil y chirriante zumbido, como si en alguna parte algo estuviese informando, dejando caer tarjetas perforadas bajo ojos eléctricos.
-Al Centro Psiquiátrico de Investigación de Tendencias Regresivas.

Mead entró. La puerta se cerró con un golpe blando. El coche policía rodó por las avenidas nocturnas, lanzando adelante sus débiles luces.

Pasaron ante una casa en una calle un momento después. Una casa más en una ciudad de casas oscuras. Pero en todas las ventanas de esta casa había una resplandeciente claridad amarilla, rectangular y cálida en la fría oscuridad.
-Mi casa -dijo Leonard Mead.

Nadie le respondió.

El coche corrió por los cauces secos de las calles, alejándose, dejando atrás las calles desiertas con las aceras desiertas, sin escucharse ningún otro sonido, ni hubo ningún otro movimiento en todo el resto de la helada noche de noviembre.

F I N

Título Original: The Pedestrian © 1951
Digitalización, Revisión y Edición Electrónica de Arácnido.

13.1.10

Ça va bien

5.1.10

Sinapsis eléctrica y caramelos

Preguntarse repetidas veces cada cosa no cambia el pasado, difícilmente afecta el presente y sólo con tomar en cuenta las determinaciones que surjan se logra conciliar de cierto modo lo que se piensa con lo que ocurrirá en el futuro- es natural ser inconsecuente, es (creo) mejor ser consecuente. Ello, apelando a sentidos vagos; en realidad, supongo que ser consecuente o no depende de un pensamiento o lineamiento previo, si este no aparece como respaldo de una acción, no hay inconsecuencia a falta de una determinación previa. Simplemente se trata de una falta de diligencia, que incluso depende de la perspectiva aplicada.
Tantas veces dejamos que temas vacíos nos quiten el sueño; insulsos, pues no tienen ese fuego ni logran hacer que nos hierva la sangre- y aún así nos las arreglamos para que estén todo el día (y la noche) alimentándose del genocidio neuronal. Algunas veces es mejor decir que son así, vacíos, para sentirnos mejor con nosotros mismos. Muchas veces sería mejor decir todo lo que pensamos o sentimos, tal vez más ordenado o más claro, pero decirlo. Tantas, algunas, muchas veces.
Sentirse escuchado.
Doblar papeles sin saber a dónde vamos, preguntarse por qué definir el camino, preguntarse cómo etiquetar la estación actual. Cantaría cien veces si eso pudiera darme paz, pero no funciona así.
Y si bien no hay guerra, aunque yo no sepa nada de la guerra y creas de forma ilusa que todo vino en bandeja para mi, sé que hay un hoyo y que estoy tropezando, de forma que sigo sin caer pero a la vez, no puedo andar. La guerra es muy larga para vidas tan cortas, no es un evento cualquiera.
La ley del hielo, a diferencia de la guerra, es una forma solapada de sanar heridas personales (internas) y, en ciertos casos o tal vez de una forma igualmente "discreta", de crear una necesidad en el otro, esperando que al extrañar a la persona voluntariamente ausente se entre en conciencia del error cometido o al menos se cumpla una forma de penitencia. En otros casos se ve como la simple necesidad de apartarse por no tolerar la presencia de otros. En otra serie de casos, no sé cómo describirla.
"Hacia dónde voy?", "en dónde estoy?", "por qué me pregunto estas cosas?", "para qué?"... verdad?
Y las mentiras que nos sirven para tener paz temporal y tejer un poco aunque sea verano. Y la indiferencia que nos sirve para evitar embarrarnos con algo que escogemos o para evitar explicaciones posteriores.
Endivias, alubias.








"injusticia", me hablas de lo que te apena ver en mi y de eso podríamos vivir porque eso hacemos, yo te hablo de ti, tú me hablas de mi. Del cansancio de justificar, de (tener que) comprender, de necesitar, de quejarse.








are you willing to walk the extra mile?

20.12.09

quizás porque

Exploras las diferentes ideas que cruzan tu mente por un segundo: estás en un mar pero no le perteneces y llegado un momento determinado, simplemente no quieres nadar. La locura, el aturdimiento, la liberación se presentan como algo externo, has elaborado tu propia jaula con evasión, distanciada de todo lo que con certeza no logra llamarte en el momento.

Te encuentras cara a cara con la anomia, que invade los ambientes para tranquilidad de quienes encuentra a su paso; no resulta negativa, sencillamente se impone.. tal vez es solo descuido intencional.
Nunca te has sentido de esta forma en las condiciones señaladas pero esta vez manipulas una y otra vez tus cartas, inventas algunas nuevas que, lamentablemente, podría haber funcionado en otro ambiente.
Paréntesis, epokhé.
Suspendida en una nube, ves como se mueven, escuchas todo, tus sentidos recodifican todo lo que llega como discurso, como realidad, como expresión de lo que voluntaria e involuntariamente se posee en la interacción- y, curiosamente, lo que menos deseas es analizarlos, darte el lugar de autoridad inventada. Piensas, en realidad, en cómo llegaste a esta actitud, a esta indiferencia mezclada con incomodidad; algunas razones podrían presentarse inmediatamente, pero descubres la complejidad de lo que está pasando y la trascendencia de tiempo y espacio que alimenta tu motivación. La incomodidad se pierde, a fuerza de insistencia, en la indiferencia.
No compartes la obligación, es realmente simple, te distraes, huyes si comienza la incomodidad nuevamente y dejas que las horas corran -lentamente- hasta que llegue el fin, felizmente inevitable.

Y si te veo, me veo y sé que no es la primera vez que pasa algo así conmigo, pero sí es la primera vez que la cantidad de información excede a lo procesable en el momento.
Tal vez, como siempre, con frío.

15.12.09

sitting on a cornflake waiting for the sun to come

Raj: If I could speak the language of rabbits, they would be amazed and I would be their king.

Leonard: I hate my name.. it has "nerd" in it.. Leo-nerd

Howard: I lost my virginity to my cousin Jeanie.

Raj: I would be kind to my rabbit subjects... at first.

Leonard: You know what's a cool name? Angello, that has angel and jell-o in it.

Howard: It was uncle Murray’s funeral and we were all back at my aunt Barbara’s house; our eyes locked over the pickled herring, we never meant for it to happen...

Raj: One day, I’ll hold a great ball for the president of France, but the rabbits- they hate me and don’t come, I’m embarrassed, so I eat all the lettuce in the world and make them watch.

Leonard: People could call me "Angie"… "Yo, Angie how's it going?"

Howard: To this day, I can’t look at pickled herring without being aroused and ashamed…oh cousin Jeanie.

(...)

Raj: The next morning he found out... tan tan tan... SHE WAS HIS COUSIN! hahahaha

The Adhesive Duck Deficiency


Lapsus de todo tipo. Salí del autoconfinamiento, para una búsqueda injustificada, no encontré nada (porque no buscaba nada) y finalmente, encontré cosas que no estaban pensadas para mi, lo que me convenía ya estaba ocupado/vendido. Las cosas como son, rojo-red y azul-blue... o diría bleu et rouge? No importa, no soy políglota, solo es otra área potenciable. Otra de esas cosas que podría hacer.. que tanto tiempo/esfuerzo/dinero podría costar, inversión? Siempre vale, es todo lo que sé al respecto, quítame esa luz, aún tengo retinas.
Era como ver en un caleidoscopio, pero me quedó grande.

Necesito alguien que me parche un poco y que limpie mi cabeza (...) y que ponga tachuelas en mis zapatos para que me acuerde que voy caminando, y que cuelgue mi mente de una soga hasta que se seque de problemas y me lleve... y que esté en mi cama viernes y domingo, para estar en su alma todos los demás días de mi vida. Y que me quiera cuando estoy, cuando me voy, cuando me fui. Y que sepa servir el té, besarme después y echar a reír. Y que conozca las palabras que jamás le voy a decir y que le importe mi ropa, si total me voy a desvestir para amarla..

Y el azúcar? A veces nos sentamos a pensar, nadie sabe si en el momento, por la sola acción, crecemos en algún sentido; si por tener más conceptos en la memoria, llenarnos de jerga especializada (en todas las disciplinas), darle cuerpo al desarrollo dialéctico y llenar los espacios en blanco... si por solo tener forma, logramos algo de contenido.
La palabra "especial" puede ser tan agradable, aunque no siempre. Tantas veces me pregunto si, por cierto tipo de deferencia, vale la pena hacer estos cambios, excepciones, adecuaciones... parches? a qué me atengo? "Atengo" significa "en la orilla del agua" en nahuatl.
I keep waiting for an answer, no echo, no silence, nothing. The resolute urgency of now, heated by the street. The more you change the less you feel. So much for good intentions, still waiting for the words to follow. Tonight, tonight y otras.
Cerré el día viendo a un pequeño perro con problemas de adenoides. Lo siento si alguien leyó esto y encontró nuevamente insoportable que mezcle idiomas. Así fluye y no me molesta.

9.12.09

vinilo

Los parches, las motas y borradores no bastan: desaparecer, genuinamente, toma más que decir que se ha logrado (y, como escuché en algún momento, qué pena cuando se tiene y satisface la necesidad de gritar a los cuatro vientos que ya se es grande).

Sin conciencia, sin vista panorámica, las cosas han llevado un curso tal vez esperado pero todo se cruzó y me convirtió en una pieza congelada. No un dado de hielo, por dentro todo sigue igual; solo una capa de hielo en la superficie. Aún así necesito el azúcar, no edulcorante, no cafe, no vinagre. Dulzura. Sí, egocentrismo, y? solo en determinada dosis es normal. No soy la primera, mucho menos la última. Solo estoy en una lista, SÍ, COMÚN. Sí, me como todo esto. Sí, tengo fantasmas en la memoria y muchas necesidades.
Y no, no pueden reducirme a eso. Quién plasma una explosión mental o subjetiva partiendo de todas las cosas buenas que posee? Qué resulta egocéntrico en estas opciones?
Remember cuddles in the kitchen yeah, to get things off the ground.

29.11.09

6:10 pm

Siu-sau

Tú eres una limeñita de dos por medio o de veinte centavos? "De a real, abuelito."

Monoo..!

Así estamos hijita, viviendo los últimos días de Pompeya.

Un Jet, para ti.



Abuelito, un pisquito?


24.11.09

Negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
ok, nunca tanto, solo me agrada el modelo. Tal vez en desorden, tal vez no en carne propia, probablemente sí pero de qué sirve andar diagnosticando, determinando, definiendo cuando nonono no es solo mi mundo.
El orden en el modelo no es necesario; por ello, sin orden: ira, confusión, cansancio, esfuerzo, creatividad, apagón mental, caos de restos, represión, depresión?, temor, preocupación, afecto (y mucho), comprensión, sorpresa, hasidoungustoconocerla, añoranza, otredad, vacuidad, plenitud contradictoria, desorden, golpe, aversión, necesidad, capacidad, ocio, superación, aceptación, conciencia, rem (o mor), amor, nunca odio real, inflamación, espasmos, empatía, negación, brusquedad, limitación, mordaza, megáfono, compostura, yateextraño, estásmáslocaqueunacabraperoteentiendo, estássentadajuntoatufuturo, gratitud, cariño, rechazo, abrazo, favor, ingenuidad, volubilidad, limbo, furia, samoyedo, taza vacía.. el sentido que tenga.

por qué siempre he querido un puercoespín?
elevó los ojos, respiró profundo, la palabra "cielo" se hizo en su boca, y como si no hubiera más en el mundo por el firmamento pasó una gaviota. ¿A dónde te marchas, canción de la brisa.. tan rápida tan detenida, disparo en al sien y metralla en la risa..
gaviota que pasa

y se lleva
la vida?










like pouring sugar in the gas tank of her dream plane, in the middle of the night- and taking the bullet 50 years later

13.11.09

"como Luis Alberto Sánchez frente a Haya"? ridícula







cansada, pero no agotada; esto no va a ganarme.

8.11.09

estás hablando sola

cállate cállate
cállate
cállate
no puedo más
ay Denisse, nada te parece suficiente
nada te parece suficiente
ten una muerte tranquila
Ira duerme, Pena tiene insomnio y mucho café
Qué engreída
...qué engreída
Aymaras entre Bolivia, Perú y Chile
sí, debería leer pero no puedo
De qué está hablando Sissy?
sólo libéralo
No Puedo Más, nopuedo.

ella amaba ser la dueña de su corazón, todo en su vida;
él solía ir hasta sus brazos para terminar el día...
duérmete junto a mi, no me alejaré de ti,
los años pasarán dando para recibir
todas las voces, aún si la mía no
y calla
tal vez debería dormir, tal por cual, tal necesidad
talcos
dime que puedo dormir así por horas, quiero saltarme días completos

29.10.09

sse

solamente necesité decirlo, y callé porque no supe qué más hacer, decir algo urgente para que nadie lo escuche es peor que no decirlo -a veces, cuando decirlo para que quede como interrogante no sirve de nada-

tanto que decir, pero primero pensar y el orden escapó por la única ventana trasera del edificio al que nunca he entrado; se despidió tras un pequeño susto bochornoso en presencia de la nueva mirada fría, para luego merodear sin proponérselo de manera eternamente familiar.

25.10.09

speak up

Me gustaste, invierno, pero te irás y lidiaré con ello.


Tengo cambios pendientes, de coyuntura, en verdad no encuentro problema alguno en pasear y distraerme buscando cosas nuevas, afirmando las que ya están aquí y me agradan. Tal vez falta color y eso es todo, es el desarrollo -espiral- de cosas que no se comparan con detenerse y saborear un momento y robarle toda la sabiduría posible. Visión inmaterial, un reloj deja de funcionar cuando se está en los planos dulces de la esquizofrenia.
Mis bases son necesarias.
Vueltas al engranaje, a la tuerca, a la página o a la rueda de hamster, sabes que no tiene que ver con nada y que por eso podría ser todo, todo lo que definitivamente no podría vincularse en manera alguna.
Si las puertas de la percepción se abrieran, todo aparecería al ser humano tal y como es: infinito. (Blake, W.) Contemplación Intensa.

16.10.09

Podría decir que tengo mucho sueño y mucho qué decir- pero tal vez no desarrolle esa idea, aunque sea verdad.

Feliz. Tal vez mañana, cuando le agarre el hilo al libro que leo sin obligación y cuando mis ojos no hiervan